La tecnología necesita de la perfección de cada una de sus piezas para que funcionen dentro del sistema en el que están insertas.

El arte recupera sus desechos, los analiza, los combina, los fusiona… y genera una nueva creación que también ”funciona” pero dentro de un sistema muy diverso… un sistema que conmueve y moviliza.

Recupero en las obras de la serie Forja de sueños los que fueran “juguetes de mi infancia”: desechos de hierro de la forja de mi padre.

Los reúno con el vidrio para que juntos, materiales y afectos, se fundan en un mismo sueño y renazcan del fuego con mágica alquimia.